jueves, 7 de mayo de 2026

 

DE LA DERROTA ELECTORAL, AL GOLPE DE ESTADO Y LA CONSOLIDACIÓN DEL PENSAMIENTO COLONIAL

Por: Percy J. Paredes Villarreal

El siete de diciembre del presente, se cumplió tres años del supuesto autogolpe fallido del Presidente de la República Pedro Castillo, cuya respuesta realizada por el legislativo fue la destitución de su cargo, a pesar de no contar con los 104 votos que demanda la Constitución Política, cometiéndose un acto arbitrario.

Esta nefasta acción del legislativo comandado por la derecha con el apoyo de la ultraizquierda, pudo realizarse gracias al apoyo de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, y los diversos medios afines a los grupos de poder; logrando vacar y encarcelar al mandatario, sin el debido procedimiento, cuyo argumento es haber cometido un “Golpe de Estado”, que nunca se concretizó. De esa manera la derecha en su conjunto pudo cumplir con su objetivo de sacar del gobierno a un presidente legítimo y democráticamente elegido que no era de su simpatía por ser étnicamente diferente a los grupos de poder; que no se sometió ni se subordinó a los grupos de poder que tienen el control del Estado y de sus instituciones, como lo fueron otros.

Del mismo modo, a fines del mes de noviembre del presente año, el Poder Judicial acaba de sentenciar al Profesor de educación primaria de la zona rural del ande cajamarquino a más de 11 años de cárcel. Para muchos juristas y constitucionalista, así como políticos de derecha consideran estar de acuerdo con esa sentencia; mientras que para otros destacados abogados de la misma línea política, como: Cesar Augusto Nakasaki, Humberto Abanto y Rosa Bartra, consideran que nunca hubo “Golpe de Estado por parte del ex Presidente de la República, Pedro Castillo”; por lo tanto, no habría motivo para una sanción con la privación de su libertad; e inclusive, consideran, como lo ha señalado la abogada y ex congresista fujimorista, quién manifiesta que el procedimiento al cual Castillo fue sometido no era lo más correcto. Los tres juristas coinciden que, en menos de cuatro a cinco meses, podría salir de la cárcel.

Desde el campo jurídico y constitucional, este tema seguirá siendo un debate para los abogados. En el caso de los antropólogos, es un tema que tiene un trasfondo   sociocultural que ha perdurado durante mucho tiempo en nuestro país; se pensaba que se habían cerrado las brechas de discriminación racial que se inició en la etapa colonial, prosiguiendo en toda la etapa republicana, hasta nuestros días. Pero todavía sigue predominando.

POLITICA Y DISCRIMINACIÓN RACIAL

El racismo y la discriminación étnica y racial, hacia los indios, negros, cholos, mestizos, zambos, mulatos, de sexo, genero, etc., sigue perdurando; convirtiéndose en un factor preponderante en la política nacional y local, como también en nuestra vida cotidiana. Particularmente, en el aspecto político, desde los inicios de nuestra vida republicana hasta la fecha, es decir 204 años con más de 5 meses de vida republicana, nuestro país ha tenido cerca de 79 presidentes de la república, de las cuales: a) 42 fueron elegidos democráticamente, mediante el voto popular (20 civiles, 18 militares, 4 provinieron de gobiernos cívicos militares); b) 20 llegaron a gobernar mediante golpes de estados; c) 13 lo hicieron a través de sucesión presidencial; d) 04 fueron presidentes elegidos por el parlamento nacional. Además de contar con 13 Constituciones Políticas[1].

Con excepción de los gobernantes como: Santa Cruz, en el siglo XIX; Luis A. Sánchez Cerro, Juan Velasco Alvarado, Alberto Fujimori, en el siguiente; y Toledo, Martín Vizcarra, Pedro Castillo, Dina Boluarte y Jerí en el presente; socioculturalmente fueron indios, mestizos, japoneses y negros. Mientras que el resto de los gobernantes provinieron de sectores racialmente criollos y blancos, eran descendientes de sectores socioeconómicos acomodados, fueron representantes de la oligarquía, de la burguesía, contaban con riquezas, formaban parte de los grupos de poder; y pertenecieron a la clase dominante. Asimismo, solamente, los gobiernos de Velasco y Castillo gobernaron para los sectores pobres; el resto, lo hicieron para los grupos de poder.

Cecilia Méndez, historiadora peruana, en su ensayo titulado “Incas, si; indios, No”, describe el proceso de discriminación que ha existido a lo largo de nuestra vida republicana donde el racismo predomino desde del Estado, por parte de los gobernantes que hicieron uso de la “violencia fundacional” contra los sectores populares, que lucharon en todo momento por ser visibilizado, reconocidos y aceptados, por el Estado criollo; y actualmente lo siguen haciendo.

Uno de esos ejemplos de discriminación y violencia racial, fue el etnocidio  contra más de 50 personas provenientes de las etnias aimaras, quechuas, mestizos entre otros; perpetrado por el nefasto gobierno de Dina Boluarte que sustituyo en el gobierno al defenestrado Pedro Castillo; subordinándose a la derecha, a cambio de mantenerse en el poder, hasta cuando ya no le sea útil, como así sucedió.

LA CONSTRUCCIÓN DE LA REPUBLICA MESTIZA DEFENSORA DEL ESTADO NEOLIBERAL, Y REPRESENTANTE DE LA DERECHA CRIOLLA Y COLONIALISTA:

Considero que la construcción de la nueva clase política en el país, socioculturalmente, se instala con el triunfo de Fujimori que, al derrotar al escritor y premio Nobel, Vargas Llosa, representante de la oligarquía peruana; se comenzó a dar un giro en la política, comenzaron a aparecer nuevos nombres y apellidos, que no estaban relacionado con la aristocracia ni con la plebe criolla.

A partir de esa fecha se generó un cambio sociocultural en la representación y representatividad política; cuya clase media expresado en las familias mestizas, migrantes, y emergentes, asume un rol importante en el proceso de reacomodo sociocultural de la clase dominante. Ya que los mestizos son los que se van aculturando, adaptandose a la vida y cultura criolla, e involucrándose en la política nacional; dejando de ser simples espectadores, para convertirse en tomadores de decisiones.

Esta nueva clase política asume y defiende el modelo neoliberal, como política de desarrollo para el país; reafirma su sometimiento y subordinación a la clase dominante, que en un primer momento, para los grupos de poder, no le generaba simpatía. Posteriormente se convierte en aliada, y encargada de profundizar las reformas estructurales, ampliando las brechas sociales y económicas en el país; incrementando los diversos problemas que el Perú republicano mantiene a lo largo de su historia, como es la pobreza, la desigualdad, la exclusión social, la discriminación, la interseccionalidad, etc; sin poder solucionarlo.

Una de las importantes reformas políticas que se hizo, fue la creación de una clase política vinculados a la construcción de “clanes políticos”[2], donde familias emergentes y poderosas económicamente, son las que se encargan de dirigirla. En ella, ya no existe la formación política e ideológica, la estructura organizacional, el proyecto político, el modelo de desarrollo que se quiere construir, la formación de cuadros, etc.; ahora lo que observamos es la conformación de partidos-empresas, grupos políticos, con características: individualistas, pragmáticos, corruptos, cuyo fin es el beneficio personal.

Este grupo político que reemplazo, a la “Oligarquía Política Criolla” a fines de la década de los 80 del siglo pasado; es la que se encargó de conducir las reformas neoliberales en el país. Con la finalidad de fortalecer la Republica de mestizos acriollados, y mantener el Estado-Nación, con el que nació este país desde la independencia hasta la actualidad; haciendo uso de la violencia y la discriminación para que las diversas etnias se subordinen, se sometan y se adecuen a las normas coloniales, que se han venido implementando.

La unidad de los “clanes políticos”, como: Los/as fujimoristas, los/as acuñistas, los/as seguidores de Luna; implico, desde el legislativo, controlar el ejecutivo y subordinar a la reemplazante de Pedro Castillo, Dina Boluarte y al actual mandatario, manteniendo una cuota de poder. De esa manera obtener beneficios económicos y defenderse ante algunas investigaciones por el concepto de lavado de activos, corrupción o crimen organizado.

Estas normas, producto de su transculturización; que, en un determinado momento, fueron incorporado a la Constitución Política de 1993 y en las leyes peruanas; actualmente han comenzado a ser extinguidas dentro de la arquitectura política, por parte del legislativo, con la finalidad de evitar ser investigados y lograr entornillarse en el poder, para defender sus intereses y de la clase dominante.

LA DERROTA POLITICA DE LA DERECHA BRUTA Y ACHORADA, Y LA PUGNA PARA RECUPERAR EL PODER POLITICO:

Esta crisis política neoliberal, a la que nos llevó estos “Clanes Políticos”, implicó su profundización, y también el cambio de gobernantes, de manera casi anual, como si viviéramos los primeros años de la república, tras la independencia política del yugo español, manteniendo la “Herencia Colonial” tal como lo describe Julio Cotler en su famoso libro “Clase, Estado y Nación en el Perú”.

Esta clase sociocultural, blanca, criolla, mestiza y dominante, fue derrotada en las últimas elecciones; buscando en todo momento desconocerlo, asumiendo una actitud contraria de respeto a los resultados electorales que brinda la democracia liberal; discriminando al nuevo presidente, y a la vez, desconociendo el triunfo electoral de un candidato con mucha presencia en el centro y sur del país; cuyos votos mayoritarios fue para un candidato étnicamente diferente al de los grupos de poder.

La derrota de la derecha en las últimas elecciones, implico que los clanes políticos, con características físicas meramente mestiza, comenzaran a discriminar a sus pares, que en su gran mayoría se ubican en las regiones, y que hasta la fecha son considerados ciudadanos de segunda categoría; tal como lo describió un expresidente que se suicidó para no ir a la cárcel.

El desconocimiento de la derrota electoral por parte de la derecha, implico denunciar supuesto fraude, exigiendo ante los organismos electorales del país y del exterior, la anulación de los votos en las regiones étnicamente diferentes a la predominante de la capital; cuyos miembros de estos grupos de poder, que en su mayoría son mestizos, se convirtieron en los nuevos blancos o criollos de la política, con un pensamiento colonial. Por lo tanto, discriminaron étnica, política, y electoralmente a las diversas etnias existentes en las regiones, particularmente del sur, que votaron en favor de un candidato similar a ellos, como lo fue Pedro Castillo.

El triunfo de Castillo no tan solo fue electoral, también fue un triunfo étnico, donde por primera vez un campesino, docente de educación rural, de la provincia de Chota en la Región de Cajamarca, derroto a una candidata, descendiente de japoneses; cuyos orígenes políticos del patriarca de los Fujimori fueron similar al de Castillo, ya que enfrentó y derroto al representante de la oligarquía peruana. Tanto el padre como la hija representan a la ultraderecha; mientras que Castillo fue lo contrario, se enfrentó a ese sector racista de la derecha.

Desde aquel momento la derecha criolla y mestiza derrotada, comenzó a cuestionar, insultar, y ningunear al gobernante electo, utilizando los diversos adjetivos en los medios de comunicación, que hicieron causa común con la finalidad de expulsarlo de la casa de Pizarro (palacio de gobierno que lleva el nombre del conquistador español), que es la representación simbólica del colonialismo en el país.

El triunfo de Castillo tuvo tres impactos en el país, la primera, fue la visibilización de diferentes sectores étnicamente emergente, que por mucho tiempo eran los que sufragaban para elegir a los representantes de los clanes políticos, que defendían el modelo predominante. Este sector que durante mucho tiempo había comenzado el camino de la conquista económica del país; pasando de ser migrantes, para luego incorporarse al comercio ambulatorio; posteriormente se convirtieron en informales, luego emprendedores. Tal como lo describe Mattos Mar como la “Revolución invisible”. Cuya representatividad política de este sector social, cultural, económica y territorial era huérfana; pero con el triunfo de Castillo era la oportunidad y expresión de la conquista del Estado Peruano por los cholos, mestizos, indios, etc.

Segundo, la visibilización del racismos y discriminación contra los migrantes y las regiones étnicamente diferentes a los que tienen el poder político y económico, como los “Clanes Políticos”, pertenecientes al mestizaje y a los blancos, que todavía mantienen el control del poder político, y su estatus, siguen sosteniendo un estado putrefacto y corrupto. Se pensaba que esta contradicción había sido extinguida, pero fue todo lo contrario; por lo tanto, se pudo notar que en política todavía existía esos rezagos de pensamiento colonial, entre mestizos.

Tercera característica sumamente importante, es la utilización de la democracia liberal como instrumento de dominación, imposición y control de los grupos de poder contra aquellos que no piensan igual que ellos. Llegando al extremo de utilizarlo para sus propios intereses; ya que la derecha mestiza, nunca acepto su derrota. Por lo tanto, buscaron en todo momento desestabilizar al gobierno, con fines de expulsarlo del poder, y destruirlo, demostrando, simbólicamente, que ellos son los únicos capaces de gobernar y dirigir el país; por lo tanto, cualquier líder diferente a ellos o bien se someten y se subordinan, o sencillamente son destruidos políticamente.

Por lo que aquellos, que gobiernan y si no aceptan las recetas que impone la oligarquía y el  mundo occidental los vacan, tal como sucedió con: García y Humala, que tuvieron que cambiar su plan de gobierno; mientras que con Pedro Castillo lo destituyeron mediante un “Golpe de Estado”. Los dos primeros que en su campaña planteaban el cambio de modelo, cuando gobernaron sencillamente, tuvieron que aceptar el “Piloto automático”, de esa manera poder gobernar tranquilamente; mientras que el tercero, no acepto y fue vacado al poco tiempo de ser elegido gobernante; siendo sustituida por otra mestizas, que desde el inicio tuvo un discurso radical contra la derecha, pero al ser vacado el gobernante, tuvo que negociar su cargo de presidenta, subordinándose y convertirse en objeto manipulable por la derecha mestiza que tenía el control del legislativo.

PONIENDOLE CANDADO A LAS NORMAS Y PERSIGUIENDO A POLÍTICOS QUE SON PELIGROSOS PARA SUS INTERESES:

Nuevamente, ingresamos a una nueva contienda electoral, en el cual la derecha tiene la experiencia de haber sido derrotado, y debe evitar nuevamente ser vapuleado; para lo cual, está utilizando la metodología del control total de los poderes del Estado, tal como se hizo en la época de Fujimori, manteniéndose en el poder por cerca de una década. Esto quiere decir, que la derecha está retomando el control del TC, JNE, MP, ONPE, DP; de esa manera obtener el triunfo electoral y mantenerse en el poder; ya que todos/as van a seguir impune, ante actos cometidos como: violaciones a los derechos humanos, crimen organizado, corrupción, etc.; por lo tanto, se continuara con la cultura política basado en: Autoritarismo, Neoliberalismo y Corrupción, tal como lo describió Gonzalo Portocarrero en su famoso libro “La Cultura Política en el Perú”.

Podemos observar la persecución judicial a candidatos que no le son afines, cuyo objetivo es sacarlo de la contienda electoral; tal como ha sucedido con Vizcarra, Bermejo, Castillo, y otros que les están impidiendo participar en esta contienda electoral.

De esa manera los partidos de derecha, cuyos representantes socioculturales son mestizos aculturados, que defienden el modelo de desarrollo occidental y europeizante; tengan la ventaja y la oportunidad de seguir manteniendo el control político-económico del Gobierno y del Estado/Nación, exigiendo el sometimiento y la subordinación de las diversas etnias y culturas de nuestro país; de lo contrario los liquidan políticamente, haciendo uso del “terruqueo” como un medio de discriminación.

En esta contienda electoral, que se avecina, encontramos a 36 partidos políticos hábiles para participar en las elecciones a realizarse en el mes de abril del próximo año 2026, de las cuales 4 son candidatas mujeres y 32 son varones; asimismo, una gran mayoría socioculturalmente son mestizos, y solamente uno es el que sale del libreto, al proponer cambios estructurales. El resto se consideran “Pilotos automáticos”.

 

 

 



[1] Carlos Torres Caro, “Las 13 Constituciones Políticas en el Perú, en 200 años de vida Republicanas”.

[2]  Denominamos aquellas familias que han construido partidos políticos, que están bajo el control, dominación y decisión de quienes son los candidatos para postular a algún cargo público. Por ejemplo: a) La familia Acuña, b) La familia Luna, c) La familia Fujimori, etc.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio